lunes, 17 de mayo de 2010

UNA NOCHE DE COPAS

Ebrio. Esta es la palabra que resumiría la situación en la que estuve el jueves pasado, mientras departía muy agitadamente con abogados, en la celebración de la nueva junta del colegio profesional de esta rama. Creo que no sería tan extraño el resultado de la noche, si no dijera que mientras el correr de las chelas y los fayos me iban aderezando, una mujer de cabellos rulos y cuerpo protuberante y reventable me hacía una tentadora proposición.


Cómo salimos, no lo sabré nunca, pero llegamos a un hotelito de mala muerte que estaba cerca, estoy seguro que no era el único que estaba en una faena similar, ya que las divisiones de triplay que habían a mis costados temblaban acompañadas de alaridos y suspiros sonoros. Ella recordaba en voz alta a alguien que no era yo, ya que estoy seguro que mi nombre no es Ramiro, pero en fin, cuando estás encaramado en una situación tan furtiva y gustosa te puedes llamar Luis XV si eso quiere la contraparte.


Y bien, yo el nuevo “Ramiro” fui de un momento de amante a otro de confesor involuntario. Me enteré que un aborto era el tema más sensible de esa semana para ella, que yo (o sea Ramiro) aparte de ser un reverendo hijo de puta, era el único que la hacía sentir como prostituta, cosa que la excitaba más: “soy tu ramera personal”. Con los efectos del alcohol yo solo tenía en la cabeza que debía aprovechar ese instante, que después vería cómo le explicaba nuestra desnudez y el hotel y los ponchos botados.


Ya camino al último round ella me abrazó fuerte, me dio las gracias: “Miguel siempre te voy a estar agradecida”; al inicio no contesté nada, pero luego caí en que ella había estado jugando, que yo había sido un terapia, que en verdad sabía quién era, pero solo deseó sacar todo lo que tenía por ese tipo en algún lugar donde no se avergonzara, pero en especial con alguien que no la juzgue. “Espero que nos volvamos a ver”, le dije, pero ella con una voz muy sensual a la vez concreta y definitiva, me hizo entender que el teatro había terminado, y si te vi no me acuerdo.


Yo he cumplido con mi parte, y si cuento ahora esto que pasó es porque yo también quiero entrar en terapia, y olvidar que esa mujer estuvo conmigo esa noche, que Ramiro es su amante, que un miembro de la junta del colegio es su marido, que ella es profesora de una amiga mía y que por fuerza y razón la voy a ver unas diez veces más, y quizá volvamos a montar el cuento de “Ramiro”. Si eso pasa, ya se lo contaré…

SER CACHUDO NO ES MALO, LO DICEN LOS CIENTIFICOS

(…)Y mírame a la cara y atrévete a negarme que conoces tantas camas como historias que contarme; mejor no des detalles, prefiero que te calles que me evites que te halague con piropos y verdades(…) cuando oí esta canción de Joaquín Sabina, pensé que si alguien canta con tanto humor y odio a una mujer debe ser que en serio la amó. Ahora si estoy escribiendo este artículo, e iniciándolo como lo hice, es porque yo también le cantaría a alguien No Tienes Corazón.

El engaño, cosa tan natural en el hombre, parece ser una herramienta que con el correr de los siglos se ha ido perfeccionando en la figura de la hembra de nuestra especie, y no porque ésta sea una mentirosa, no, sino que es una conservadora nata o instintiva de nuestra especie y su mejoramiento. Para aquel que haya sido víctima de una “atroz infidelidad” por parte de su novia, esposa, trampa, calentado, amiga cariñosa con derecho a roce, etc. Pues debe saber que al contrario de lo que pensamos no fue por hacernos daño sino por evitarnos una mala procreación futura.

Hace menos de unos seis meses, mientras asimilaba mi nueva condición de alce y resolvía en qué tipo de lima habría de usar para mi nueva cornamenta, vi un documental donde expertos (los que imagino habrían sido ex cachudos o mujeres pendencieras) afirmaban que si una mujer se acostaba con otro tipo que no fuera su pareja era por ver en el otro condiciones favorables, hecho similar si te cambian por otro. Estas supuestas condiciones favorables podían ser físicas, psicológicas y hasta económicas. Entonces entendí, a uno no lo dejan o lo engañan por feo, bonito, misio, flaco o lo que sea, sino porque la fulana con la que compartí la cama vio en otro algo que no tengo, lo que me tranquilizó y pensé “no soy malo sino que ella es una golosa inconforme”

Bien, si esta característica es parte de la constitución de una mujer, pues imagino que se debe dar en mayor o menor medida, es decir de acuerdo a lo pelotudo que sea el tipo a dejar o engañar. Esta condicional o variable me ha dado también otra conclusión, y es que gracias a las mujeres que engañan o dejan por otro, los hombres terminamos dándonos cuenta que no somos diferentes, ya que en algún momento a ese sucesor o intruso le bailará el mismo ritmo; lo que me hace creer que en efecto Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, pero como somos medio tarados, creó a la mujer para que pudiéramos descubrir esta verdad.

Entonces, la próxima vez que Ud. Amigo lector sea víctima de un abandono o un engaño de su pareja por un tipo diferente, que a juicio de ella es mejor, no se deprima siéntase dichoso ya que ahora es conciente que es igual al resto de hombres, por ello ha ganado un espacio en el cielo y no se sienta mal con los calificativos de cachudo, carnudo, no, al contrario sepa que es conciente de su situación ya que sus amigos son más idiotas porque aún no lo han descubierto o no presienten que les pasará.

ASÍ COMIENZA

Bueno, me he resistido durante mucho tiempo a ser parte de la cultura del blog, y ser un blogger, pero a raíz de tantas cosas que me pasan a diario y mi necesidad de compartir mi vida decidí hacer este espacio. En realidad es una cosa que no me place, pero ya pues estoy aquí.
Seguramente se van a enterar de mi vida, o de otras cosas, ya que si estoy creando este espacio es para hacer y decir lo que me venga en gana, y si tú que estás leyendo quieres insultarme o decir lo que te venga en gana también, pues hazlo, total, este un mundo nuevo, la internet es una vital vía de existencia, para aquellos marginados que no tenemos una vida organizada en el mundo tridimencional.
Ahor bien, los dejo y espero que lo que les cuente les guste, y si no... no jodan... total ya lo leyeron.